Vámonos de picnic… ¡Pero sin bacterias!

Ya estamos en pleno verano y en este momento, lo que más nos apetece, es salir a comer al aire libre con la familia y los amigos. Hacer barbacoas o irnos de picnic, es de las prácticas más habituales en esta época, y muy a nuestro pesar, otra de las cosas más habituales en esta época también, es coger una enfermedad alimentaria. ¡¡El E.coli y la salmonella están a la orden del día!!

En esta ocasión, os vamos a detallar unas Buenas Prácticas o pautas a seguir para evitar, en la medida de lo posible, estos riegos.

Antes de salir de casa tenemos que tener en cuenta que todos los utensilios (neveras portátiles, platos, tuppers, cubiertos, etc.) que vayamos a llevar y utilizar estén perfectamente limpios y secos. Si podemos lavarlos en el lavavajillas mejor que mejor. Y es muy importante que los recipientes que utilicemos para transportar la comida sean de uso alimentario, ¡¡ojo con eso de reciclar todos los envases!!

Si llevamos frutas o verduras a consumir en crudo, lo conveniente sería que las laváramos en casa con un desinfectante adecuado (unas gotitas de lejía de uso alimentario o un desinfectante comercial específico para ello).

Si llevamos comida preparada, debemos sacarla lo más tarde posible de nuestro frigorífico e inmediatamente introducirla en la nevera portátil. En el caso de que hagamos tortillas con huevo natural debemos dejarlas bien cuajadas, pero bien bien…

Una vez lleguemos a nuestro destino y nos dispongamos a pasar el día, debemos asegurarnos de tener cerca una fuente de agua potable. Antes de ponernos a cocinar o manipular los alimentos, hay que lavarse las manos, siempre respetando el medio ambiente y dejando los mínimos residuos de jabón posibles.

Las neveras portátiles debemos dejarlas a la sombra y si tenemos que sacar los alimentos de ellas para cocinarlos, montarlos o servirlos, debemos procurar que el tiempo no exceda de los 30 minutos, ni que estén destapados, ya que los insectos que pueden llegar a posarse en ellos (moscas, por ejemplo) pueden llegar a portar hasta 4 millones de bacterias en las patas. Sin olvidarnos por supuesto, de los estafilococos, que con un simple estornudo, una tos o nuestras propias manitas, podemos contaminarlos sin remedio.

A la hora del cocinado, si hacemos fuego, siempre tenemos que hacerlo en los lugares que estén específicamente preparados para ello y donde la realización de este esté autorizada. Además al fuego, no vale echarle cualquier cosa, las maderas que introduzcamos no deben ser resinosas ni tener barnices o pinturas. Y claro, todo debe estar completamente cocinado, no dejéis partes crudas en el interior, ni lo chamusquéis demasiado por fuera.

Y siempre actuar con sentido común, si algún alimento no os da buena espina, ¡¡no os lo comáis!!

¡¡Qué paséis un feliz y sabroso verano!!

Laura Moya

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