Tras 90 días (día arriba, día abajo) de cierre de local, restricciones de aforo, limitación en el uso de mesas, nuevos protocolos en la limpieza y servicio (si no los tienes todavía, puedes descargarte nuestra Guía para la reapertura gratuita aquí), ERTE´s,  y demás dificultades para la hostelería en esta era COVID-19 (ya no me atrevo a decir que es post COVID vista la cantidad de rebrotes que hay), ahora se suma quizás la que sea una de las más difíciles de pelear: EL CLIENTE IRRESPONSABLE.

¿Será que la gente tiene o tenemos un problema para medir las distancias? “No guardar la distancia de seguridad” ha sido la respuesta más votada en nuestra encuesta, seguida muy de cerca por el “No llevar mascarilla”.

Por suerte, este segundo aspecto ya queda zanjado. En Euskadi, al igual que en otras muchas comunidades autónomas a partir de hoy su uso es obligatorio en TODO momento (salvo excepciones conocidas: comer, beber, etc). Y por si alguien desconoce cómo usarla, nuestra colega y amiga Elena González  tiene un post fantástico que podéis leer aquí y enviárselo a quien consideréis oportuno.

¿Pero y la distancia? ¿Realmente no sabemos medir cuánto es un metro y medio? ¿O será que echamos de menos los abrazos y los besos y estamos ansiosos del contacto físico?

Lo que sí está claro es que la hostelería está cargando con el mayor peso de esta pandemia y que es uno de los sectores más afectados.

Además a todas las trabas que hemos comentado, si le sumamos los “pues no he traído mascarilla y no me la quiero poner” o cosas como “quiero una boda con baile y sin mascarillas” y otro largo etcétera de excusas para no cumplir la normativa, el miedo a que haya otro brote y esta vez sea en tu bar o restaurante está a flor de piel. Y ahí cuidadito… ¿a quién culparán? ¿Al cliente irresponsable o a tu local?