¿Mito o realidad?: Rellenar las botellas de plástico es peligroso.

 

Nos encontramos  en plena temporada estival, temporada de playa, piscina, montaña….según gustos, pero lo que no suele faltar es esa botella de plástico reutilizada para llevar agua fresquita ¿sí o no? Y habréis escuchado que estas botellas no se pueden rellenar porque son cancerígenas ¿sí o no? Quizá hasta habéis visto la recomendación de “No rellenar” en el etiquetado de algunas de estas botellas. Lógicamente, esta recomendación tiene sus motivos, pero ¿cuáles son?

Una de las razones, es evitar la proliferación de bacterias: esos bichitos que no vemos pero que están ahí, se adhieren más fácilmente al plástico que al vidrio o al metal y pueden ser perjudiciales para nuestro organismo.

¿Y cómo llegan esos bichitos a la botella? Pues, por ejemplo, al beber a morro, que…¡no me diréis que no lo hacéis!. Los microorganismos que todos tenemos en nuestra boca, pasan a la botella y allí dentro pueden empezar a crecer, ya que el ambientillo que se encuentran les gusta: agua, temperatura agradable, recovecos típicos de las botellas de plástico para aumentar la familia,….¡vamos! ¡un lujo!.

Otra de las razones, que os puede parecer más obvia, pero se han dado casos, es la de evitar intoxicaciones accidentales al rellenar una botella de este tipo con un líquido peligroso que pueda ser confundido con agua.

Y vamos al meollo de la cuestión: ¿el material que compone la botella es tóxico?. El material comúnmente utilizado para este tipo de botellas es el PET (tereftalato de polietileno), que puede ceder al agua algunos compuestos potencialmente tóxicos, en cantidades que, en condiciones normales, no suponen un riesgo para la salud, pero si el agua está mucho tiempo en la botella, o el plástico se ha deteriorado por rellenarla sin cesar o las temperaturas son muy elevadas, estas cantidades pueden aumentar.

En conclusión, siempre que no reutilicemos la botella hasta el día del juicio final (2, 3 veces y listo), no dejemos el agua en esa botella por mucho tiempo, no la pongamos al sol o a temperaturas infernales (ojo con dejarla en el coche), seamos higiénicos, no las rellenemos con líquidos que no sean para beber,…no suponen un serio peligro para nuestra salud.

Nerea Cavero Ruiz

Por | 2018-03-06T09:08:38+00:00 agosto 19th, 2016|Categorías: Consumo, Seguridad Alimentaria|Etiquetas: , , , , , , |Sin comentarios

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